Una instantánea: Una nube roja de… ¿buena suerte?

imagen de  Craig K. Lorenz

 

Unos científicos estadounidenses creyeron que estaban ante una densa onda de lluvia cuando miraron las imágenes de radar de California la semana pasada. Pero después de contactar a un meteorólogo aficionado que se encontraba justo debajo de lo que parecía un montón de nubes, descubrieron que lo único que había allí eran miles y miles de catarinas.
O mariquitas. O vaquitas de San Antonio. O catitas. O chinitas. O xoaniñas. O coquitos. O tortolitos. (Todo depende de cómo le digas en tu país a estos coccinélidos colorados de motitas negras).
Comparada con la de especies más grandes, la migración de insectos sigue siendo una de las más misteriosas en el mundo de la ciencia.

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