BUAP entrega  Medalla “Francisco Javier Clavijero” a Raúl Dorra

El homenajeado aseveró que  las políticas educativas centralizadas han ido ganando terreno

Sara Ortiz 

Por sus contribuciones en Semiótica y Estudios de la Significación, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) entregó  la Medalla “Francisco Javier Clavijero”,  a Raúl Dorra, con la cual ingresó a la academia de profesores distinguidos de la Institución.

Al respecto en ceremonia solmene, el Rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz,  mencionó que la medalla que este martes entrego a Raúl Dorra,  es una muestra de nuestro reconocimiento a su valiosa trayectoria académica y es, a su vez, un homenaje a quien en lo cotidiano ha hecho de su vida una constante experimentación y de quien cree que la utopía debe encaminar nuestros pasos.

La medalla que hoy le entregamos es una muestra de nuestro reconocimiento a su valiosa trayectoria académica y es, a su vez, un homenaje a quien en lo cotidiano ha hecho de su vida una constante experimentación y de quien cree que la utopía debe encaminar nuestros pasos”.

Por su parte, el homenajeado, señaló que para la BUAP es un orgullo contar con una figura académica de tan alto nivel: “Este amante de la vida, la amistad y la palabra, es, también y en esencia, un maestro”.

No soy, estrictamente, un científico; soy, antes que nada, un escritor

Al recibir el máximo galardón que otorga la Institución, el escritor, traductor y estudioso de la palabra, Raúl Dorra, nacido en San Pedro de Jujuy, Argentina, residente en México desde 1976, año en el cual ingresó a la BUAP, expresó: “Alguien favorecido por una ceremonia como la que aquí tiene lugar no puede experimentar otro sentimiento que el de gratitud”.

        En su discurso, afirmó que hoy las políticas educativas centralizadas han ido ganando terreno y con estas las evaluaciones cuantitativas, los criterios estadísticos, la carrera por el puntaje y la atención focalizada en el resultado. “Ansiosos por exhibir resultados, los ideólogos del mundo contemporáneo nos enseñan a cerrar los ojos ante el proceso que ha llevado hasta tales resultados y que es lo que mejor explica. Ahora se atiende casi exclusivamente a lo que puede describirse como logro, a eso que, con una tortuosa fórmula lingüística, en nuestro medio se conoce como ‘eficiencia terminal’”.

         Agregó que en medio de tantas transformaciones se debe aspirar a recuperar o consolidar plenamente la voz de la comunidad universitaria, con las características propias de las circunstancias actuales:

        “Hay una política global de la que no podemos evadirnos, pero también hay opciones locales que es posible aprovechar. Creo que la presente administración es sensible a este respecto y ha buscado moverse equilibradamente en esa dirección, aunque sin duda esto no es fácil para una universidad pública de la magnitud de la nuestra, que crece en complejidad hacia adentro y hacia afuera dejando su impronta más allá de los salones de clase”.

         Sin dejar de ser una institución educativa, afirmó, “la BUAP es ahora un decisivo bien de la cultura y nuestra obligación, la de todos nosotros, es asumir conscientemente la responsabilidad que eso significa . Debemos, pues, elaborar un nuevo concepto –más amplio y más complejo- de comunidad universitaria y trabajar para que sea cada vez más una realidad dinámica. Avanzar en distintas direcciones con un objetivo común”.

         La obra de Raúl Dorra comprende una extensa colección de ensayos, textos, artículos y libros sobre el habla, la literatura y la semiótica. En sus investigaciones indaga en los procesos fónico-fonológicos, en las transformaciones semánticas y en los fenómenos sintácticos del verso, así como en la distribución espacial de las grafías sobre la página. A través de la semiótica ha entendido cómo se relacionan las cosas para formar sistemas significantes.

         En la Máxima Casa de Estudios en Puebla ha sido académico en el Doctorado en Literatura Hispanoamericana y en el Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica, de la Facultad de Filosofía y Letras, así como en el Centro de Ciencias del Lenguaje, del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”.

         Al referirse a la citada distinción, promovida por la Facultad de Filosofía y Letras, el fundador del Programa de Semiótica y Estudios de la Significación, en 1998, donde se creó, en 1999, la revista Tópicos del Seminario, publicación de excelencia registrada en el Conacyt y en Latindex, entre otros índices, dijo: “Es hora de comentar, sin falsa modestia, que creo haber sido merecedor de ella por la decisión y alegría con que he contribuido a desarrollar los valores de la educación pública”.

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